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Cáncer de vejiga

09.03.2011

La vejiga es un órgano hueco que se encuentra en la parte baja del vientre y cuya función es almacenar la orina. Como su pared está formada por músculo, la vejiga aumenta de tamaño cuando tiene orina en su interior o disminuye cuando la orina sale de ella. La vejiga, al igual que todo el aparato urinario está recubierta por dentro por una capa de células llamadas células transicionales. La pared de la vejiga está formada por tres capas que se llaman mucosa, submucosa y muscular. El cáncer de vejiga en el 90% de los casos se trata de un cáncer de células transicionales. Si el cáncer se localiza solamente en la mucosa y submucosa se dice que es superficial; sí por el contrario llega hasta el músculo se dice que es infiltrante. Esta división servirá para saber cuál es el tratamiento mas apropiado en un paciente.

El cáncer de vejiga es el cuarto en frecuencia en el varón y el noveno en la mujer. Los varones tienen tres veces más posibilidades de tener cáncer en la vejiga comparado con las mujeres. Los fumadores tienen el doble de riesgo de tener cáncer vesical. Las formas más comunes de manifestarse un cáncer de vejiga son: sangre en la orina (hematuria), dolor al orinar o orinar muy seguido. Sin embargo otras enfermedades de la vejiga o de la próstata se pueden manifestar de la misma forma (infecciones, piedras, tumores benignos, etc).

Si usted presenta alguno de estos síntomas debería consultar urgentemente a su médico pues podría tener un cáncer de vejiga. Para diagnosticar la causa de los problemas el médico le realizará un análisis de orina y una ecografía de los riñones, vejiga y próstata. El cáncer de vejiga generalmente aparece como un bulto en el interior de la vejiga. Para confirmar el diagnóstico el médico le introducirá por la uretra (tubo que lleva la orina desde la vejiga hasta el exterior) un aparato con una luz interior con el que mirará el interior de la vejiga. Esta prueba que se realiza con anestesia local, raquídea o general se llama cistoscopia. Si se realiza con anestesia raquídea o general el médico realizará una resección transuretral con lo que quitará la lesión y la enviará a estudiar por un patólogo quien indicará el tipo de cáncer y hasta donde llega en el espesor de la vejiga (estadio).

El patólogo informará también sobre el grado del cáncer que consiste en saber sí las células del cáncer son semejantes a las normales (grado bajo) o muy diferentes (grado elevado). El grado es importante pues un cáncer de grado elevado, puede crecer mucho más rápido que un cáncer de grado bajo.Para saber sí el cáncer se ha extendido a otras partes del cuerpo, el médico realizará otras pruebas como son la tomografía computarizada (TAC), gammagrafía ósea, resonancia magnética nuclear, radiografía de tórax, urografía intravenosa. El tratamiento del cáncer de vejiga dependerá de hasta donde se haya extendido en la pared de la vejiga y en el resto del cuerpo. Si el cáncer es superficial (solo se encuentra en la mucosa o submucosa) el tratamiento consistirá solamente en la extirpación del tumor (resección transuretral).

Posteriormente el médico valorará sí es necesario la aplicación de unas sustancias en el interior de la vejiga (quimioterapia endovesical) para evitar que el tumor se vuelva a reproducir. Si el cáncer es infiltrante (llega hasta el músculo) el tratamiento más recomendado si el paciente se encuentra en buenas condiciones físicas es la extirpación total de la vejiga, próstata y ganglios linfáticos en los varones y del útero, ovarios y parte de la vagina en la mujer (cistectomía radical).En los pacientes ancianos o con enfermedades importantes esta operación puede tener mucho riesgo por lo que se pueden realizar otros tratamientos como la radioterapia radical o la quimioterapia (aplicación de medicamentos en la vena que ayudan a detener el cáncer). Si el cáncer afecta solamente la capa de músculo más interior se puede intentar conservar la vejiga realizando una cistectomía parcial (extirpación de un trozo de la vejiga) y asociando quimioterapia o radioterapia. Si la vejiga es extirpada, el paciente necesita una nueva forma de almacenar o pasar la orina.

En algunos pacientes se puede intentar realizar una nueva vejiga con un trozo de intestino de 60 centímetros de forma que se pueda orinar nuevamente por la uretra (sustitución vesical ortotópica). Otras formas de solucionar el problema es o la colocación de un trozo corto de intestino en un orificio en la piel al costado del ombligo y pegando una bolsa que para recoger la orina (conducto ileal) o coser los ureteres al colon sigmoides (intestino grueso) de forma que la orina salga al exterior mezclada con la materia fecal.

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