Enfermedades más comunes

Enfermedad de los riñones

¿Cómo trabajan sus riñones?

Los riñones son dos órganos situados en la parte posterior del cuerpo a cada lado de la columna. La función de los riñones es filtrar la sangre para retirar los desperdicios que serán eliminados por la orina. La sangre entra al riñón por arterias que se dividen en ramas cada más pequeñas hasta entrar en unos pequeños ovillos llamados glomérulos (palabra que viene del griego y que significa filtro) que es el sitio donde se filtra la sangre. En cada riñón hay aproximadamente 1 millón de glomérulos. Cada glomérulo tiene una arteria pequeña que entra en él (arteria aferente) y una pequeña arteria que sale de él (arteria eferente). Cada glomérulo esta pegado a un tubo muy delgado que es sitio donde caen las sustancias que el riñón ha retirado de la sangre y que son eliminadas por la orina. La orina es producida por la suma de todos los líquidos que salen de cada glomérulo. La sangre que sale por la arteria eferente ya está limpia de residuos. El médico le hablará del trabajo de los riñones como la función renal. Si sus dos riñones son sanos, usted tiene el 100 por ciento de función renal. En realidad esto es mucho más de lo que usted puede necesitar. Muchas personas nacen con un solo riñón y sin embargo pueden realizar una vida completamente normal. Otras personas pueden donar un riñón para un familiar y tampoco tener problemas en la función renal. Una pequeña disminución en la función renal generalmente no causa problemas. En realidad usted puede estar sano, conservando un 50% de la función renal. Sin embargo, muchas personas con un 50% de la función renal pueden tener una enfermedad que pueda empeorar. Si la función renal desciende a un 20% usted tendrá serios problemas de salud y si la función renal baja hasta 10 o 15% usted necesitará una diálisis o un trasplante renal.

¿Por qué fallan los riñones?

La mayoría de las enfermedades que atacan los riñones lo hacen a través de la pérdida de la capacidad de filtrar la sangre y en general este proceso es muy lento y silencioso. Las dos causas más comunes de daños de los riñones son la enfermedad renal por diabetes y el aumento de la tensión sanguínea. La enfermedad renal poliquística es otra enfermedad que puede perjudicar la función renal. Otras causas de enfermedad renal son las glomerulonefritis que pueden ser producidas por un gran número de enfermedades. Otras causas de enfermedad de los riñones son los venenos, algunos medicamentos (los productos que combinan aspirina con acetaminofeno y otros como el ibuprofeno son los más peligrosos) y los traumatismos. Si en su familia han ocurrido enfermedades en los riñones usted se encuentra en riesgo de padecerla.

¿Cómo fallan los riñones?

Insuficiencia renal aguda (IRA). La lesión es de aparición brusca. Puede ser producida por traumatismos que dañan los riñones, medicamentos, venenos, obstrucciones de los conductos de la orina (ureteres). Aunque la IRA puede producir un daño serio de la función renal, en ocasiones puede ser reversible. Insuficiencia renal crónica (IRC). La lesión es de aparición lenta y silenciosa. Es producida por la mayoría de las enfermedades que se mencionaron anteriormente.

¿Cuáles son los síntomas de la enfermedad de los riñones?

En las etapas tempranas de la enfermedad la persona puede no tener ninguna molestia. Los primeros síntomas son dolor de cabeza, cansancio, decaimiento, picores por todo el cuerpo, pérdida de apetito, nauseas y vómitos, calambres musculares, necesidad de orinar más a menudo, etc.

¿Cómo se detecta la enfermedad de los riñones?

El médico tomará una muestra de sangre y de orina y medirá en la sangre unas sustancias que se llaman urea y creatinina. En la enfermedad de los riñones, la urea y la creatinina están elevadas. En la orina se pueden encontrar proteínas, lo que es anormal. La creatinina es una sustancia tóxica producida por el metabolismo de las proteínas musculares y que debe ser eliminada por el cuerpo. La imposibilidad de eliminarla es un signo de alteración de la función renal que indica que el riñón no realiza correctamente la filtración de la sangre. Los valores normales de creatinina en sangre son de 0.6 a 1.2 miligramos por decilitro de sangre y si la elevación es pequeña (1.3-2.0 miligramos por decilitro) es probable que la persona no tenga molestias. Otro test algo mas sofisticado es el aclaramiento de creatinina que mide la rapidez con que los riñones extraen la creatinina de la sangre. Para ello se necesita recoger toda la orina producida durante 24 horas. El aclaramiento de creatinina normal en un hombre es de 97 a 137 mililitros por minuto (ml/min) y en una mujer es de 88 a 128 ml/min. Si el número es menor que esa cifra, quiere decir que los riñones no están trabajando a su máxima capacidad. El médico le puede indicar la realización de pruebas para ver los riñones como son la ecografía o la tomografía computada. Además le puede solicitar la realización de una biopsia del riñón para lo cual, con anestesia local le pinchará el riñón con una aguja que quitará unos pequeños cilindros del riñón.

¿Cómo se trata la enfermedad de los riñones?

Lamentablemente la enfermedad de los riñones no se puede curar en la mayoría de los casos. Sin embargo con una serie de medidas, se puede retrasar el desarrollo de la enfermedad. La dieta puede ser importante al disminuir las proteínas ingeridas. Se debe además reducir la cantidad de sal en la alimentación. Otra sustancia que se debería reducir el la dieta es el potasio que se encuentra en muchas frutas (plátanos y frutos secos) y vegetales (patata, guisantes).

Enfermedad poliquística (poliquistosis renal)

 Los riñones son dos órganos situados en la parte posterior del cuerpo a cada lado de la columna. La función de los riñones es filtrar la sangre para retirar los desperdicios que serán eliminados por la orina. La enfermedad renal poliquística es una enfermedad genética caracterizada por el crecimiento de numerosos quistes en el riñón. Los quistes están llenos de líquido. Poco a poco, los quistes van sustituyendo el tejido del riñón por lo que estos van dejando de funcionar. Esto ocurre después de que han pasado varios años desde el comienzo de la enfermedad. Aproximadamente la mitad de los pacientes con enfermedad renal poliquística llegarán a tener insuficiencia renal y en ese momento necesitarán un trasplante de riñón o díalisis. Adem ás, esta enfermedad de los riñones puede producir quistes en el hígado y problemas en otros órganos como son el corazón y el cerebro. Es muy importante diferenciar esta grave enfermedad de los quistes simples de riñón que se observan en aproximadamente la mitad de los adultos con más de 50 años y que no ocasionan ningún peligro para la salud.

La enfermedad renal poliquística es una enfermedad hereditaria por lo que se puede trasmitir de padres a hijos. Los síntomas mas comunes son dolor en la espalda por debajo de las costillas y dolor de cabeza, aunque en sus comienzo puede no presentar ninguna manifestación.

El diagnóstico se hace con ecografía y el médico encontrará 3 o más quistes en el riñón. El diagnóstico se refuerza si se comprueba que hay otros miembros de la familia con el mismo problema.

Aunque no hay curación para esta enfermedad con el tratamiento apropiado se pueden reducir los síntomas y prolongar la entrada en diálisis o en trasplante renal.

Enfermedad renal por la diabetes

Los riñones son dos órganos situados en la parte posterior del cuerpo a cada lado de la columna. La función de los riñones es filtrar la sangre para retirar los desperdicios que serán eliminados por la orina. La diabetes es la principal causa de insuficiencia de los riñones, siendo responsable del 36% de todos los casos. Aunque con dieta y medicamentos se puede controlar la diabetes, la enfermedad puede producir insuficiencia renal severa. Al no realizarse la filtración de la sangre, el paciente necesitará diálisis o un trasplante renal. La diabetes es una enfermedad producida por la falta de una sustancia producida por el páncreas que se llama insulina. 

En la diabetes, el organismo no puede procesar los alimentos, especialmente los hidratos de carbono (pan, pastas, harinas, etc.) que convierte en glucosa, porque al faltar la insulina, la glucosa no puede ser introducida en las células por lo que suben los niveles en la sangre. Existen dos tipos de diabetes (tipo I y tipo II), En el tipo I (diabetes insulino-dependiente) la enfermedad es más frecuente en niños y jóvenes y el paciente necesita inyectarse insulina, mientras que en el tipo II (diabetes no insulino dependiente) , el paciente puede ser tratado con dieta, ejercicio y medicamentos orales, sin necesidad de inyectarse insulina.

Los dos tipos de diabetes pueden llevar a la insuficiencia renal aunque en el tipo I la probabilidad es mayor y aproximadamente 40 de cada 100 pacientes con diabetes tipo I tendrán insuficiencia renal alrededor de los 50 años de edad aunque en muchos casos se produce entes de los 30 años. En el comienzo de la insuficiencia renal se pierde muchas proteínas por la orina y la capacidad de filtrar la orina disminuye. Una de las formas de medir la extensión de la lesión del riñón es midiendo la cantidad de proteínas que se pierden por la orina. Durante la mayor parte de la enfermedad, el paciente no presenta síntomas de la insuficiencia renal.

El aumento de la tensión sanguínea (más de 140/90 milímetros de mercurio) es una de las principales causas del problema renal en los pacientes diabéticos.

Una de las principales formas de frenar el daño de los riñones por la diabetes es con medicamentos que disminuyen la presión arterial. Otra maniobra útil es la disminución de la cantidad de proteínas (carnes y derivados) ingeridas en la dieta.

¿Le han diagnosticado proteinuria?

El término médico proteinuria significa presencia de proteínas en la orina y como la proteína más común en la orina es la albúmina, también se puede llamar albuminuria. La proteinuria (albuminuria) es la primera manifestación de las enfermedades de los riñones, por lo que se debe determinar su presencia solicitando una analítica de orina. 

La proteinuria se produce por daño de los filtros que tienen los riñones y que se llaman glomérulos y existen aproximadamente un millón en cada riñón. Normalmente, al ser las proteínas unas moléculas grandes, no pueden atravesar el filtro, como sucede con los glóbulos rojos. Si por el contrario, los filtros están alterados, los orificios son más grandes, por lo que dejan pasar a las proteínas. Los glomérulos (filtros) pueden estar alterados por enfermedades propias de los riñones (glomerulonefritis) o por el daño que en los riñones producen enfermedades de otros órganos como por ejemplo la diabetes, el lupus eritematoso sistémico o la intoxicación con medicamentos. 

En la diabetes, el primer signo de que el riñón comienza a verse afectado es una pequeña cantidad de albúmina en la orina (microalbuminuria). En algunas enfermedades la proteína que se pierde por el riñón no es la albúmina sino que es otra, como en el caso del mieloma múltiple en que se pierde proteína de Bence Jones.

En algunos ocasiones, las personas normales pueden presentar eliminación transitoria de proteínas por la orina por ejemplo durante la fiebre o durante la realización de ejercicio intenso. En los jóvenes puede existir una entidad que se llama proteinuria ortostática en la cual mientras el individuo se encuentra de pie se pierden proteínas por la orina, mientras que la pérdida desaparece si el individuo se tiende. Esta entidad desaparece al llegar a la edad adulta. 

Si la pérdida de proteínas por la orina es muy elevada, descienden los niveles de proteínas en sangre y el paciente puede llegar a desarrollar edema (hinchazón) de los tobillos y elevación del colesterol en sangre lo que constituye un síndrome nefrótico.

Cuando se diagnostica una proteinuria, su médico puede solicitar la realización de una biopsia renal para intentar determinar cuál es la enfermedad que la produce. Para conocer cuál es el porcentaje de función de los riñones, su médico solicitará una prueba llamada aclaramiento de creatinina que se mide comparando la cantidad de creatinina que se elimina por la orina con la cantidad de creatinina que se encuentra en la sangre. El aclaramiento de creatinina normal oscila entre 80 y 130. Un paciente que tenga un aclaramiento de creatinina de 55 significa que sus riñones funcionan al 50% de su función normal. En general se comienza la diálisis cuando el aclaramiento de creatinina se encuentra entre 10 y 15. 

Su médico solicitará que se le realice una ecografía con la cuál obtendrá información sobre el tamaño de los riñones. Un riñón pequeño (menor de 12 cm.) puede ser normal pero generalmente indica que no se ha desarrollado correctamente (atrofia) o que se ha reducido de tamaño por la presencia por ejemplo de infecciones a repetición (pielonefritis). La ecografía puede diagnosticar además quistes o dilatación de los conductos (hidronefrosis).

El tratamiento de la proteinuria consiste en el tratamiento de la enfermedad que la ha producido. Además el médico remitirá el paciente a una dietista ya que es necesario restringir los alimentos ricos en proteínas. Además el médico prescribirá medicamentos que ayudan a limitar las pérdidas de proteínas como son los inhibidores de la enzima convertidora de la angiotensina, corticoides, antiinflamatorios no esteroideos e incluso citotóxicos.

Glomerulonefritis (enfermedad del glomerulo renal)

Los riñones son dos órganos situados en la parte posterior del cuerpo a cada lado de la columna. La función de los riñones es filtrar la sangre para retirar los desperdicios que serán eliminados por la orina. La sangre entra al riñón por arterias que se dividen en ramas cada más pequeñas hasta entrar en unos pequeños ovillos llamados glomérulos (palabra que viene del griego y que significa filtro) que es el sitio donde se filtra la sangre.

En cada riñón hay aproximadamente 1 millón de glomérulos. Cada glomérulo tiene una arteria pequeña que entra en él (arteria aferente) y una pequeña arteria que sale de él (arteria eferente). Cada glomérulo esta pegado a un tubo muy delgado que es sitio donde caen las sustancias que el riñon ha retirado de la sangre y que son eliminadas por la orina. La orina es producida por la suma de todos los líquidos que salen de cada glomérulo. La sangre que sale por la arteria eferente ya está limpia de residuos.

La glomerulonefritis es una enfermedad que daña los glomérulos por lo que estos no pueden realizar correctamente su función que es filtrar la sangre. Por ello, se eliminan en la orina sustancias que no deberían haber sido filtradas por el riñón como son las proteinas (albúmina) y los glóbulos rojos. Una de las formas de medir la gravedad de la glomerulonefritis es midiendo cuanta albúmina o glóbulos rojos se pierden por la orina. Si se pierde mucha albúmina por la orina, se reduce la cantidad que hay en la sangre por lo que se presentan edemas en caras, manos o piernas (hinchazón por acumulación de líquido). 

Si existe una glomerulonefritis el paciente puede tener mucha espuma en la orina, o la orina puede ser rosada o color coca cola por la presencia de los glóbulos rojos. La glomerulonefritis puede ser producida por un gran número de enfermedades, infecciones (glomerulonefritis post-estreptocócica, endocarditis bacteriana o el virus del sida) o por medicamentos que dañan el riñón.

Entre las enfermedades que producen glomerulonefritis se deben mencionar la enfermedades autoinmunes como el lupus eritemetoso sistémico , el síndrome de Goodpasture, la nefropatía 

¿Qué hacer si sus riñones han dejado de funcionar?

Los riñones son dos órganos situados en la parte posterior del cuerpo a cada lado de la columna. La función de los riñones es filtrar la sangre para retirar los desperdicios que serán eliminados por la orina. También producen sustancias (hormonas) que son importantes para la producción de glóbulos rojos (eritropoyetina) y el mantenimiento de los huesos. 

Cuando fallan los riñones el cuerpo retiene líquidos, sube la tensión de la sangre, se acumulan desechos nocivos en el cuerpo y no se producen suficientes glóbulos rojos. En la actualidad hay tratamientos nuevos que sustituyen la función de los riñones.

Los tratamientos son: hemodiálisis, diálisis peritoneal y trasplante renal. 

¿Qué es la hemodiálisis?

La Hemodiálisis es un procedimiento que limpia y filtra la sangre sacando del cuerpo los tóxicos y el exceso de sal y líquidos y controlando la tensión arterial.

La hemodiálisis se hace con una máquina que tiene un filtro especial para limpiar la sangre. Durante el tratamiento, la sangre circula por unos tubos y pasa por el filtro donde deja todos los tóxicos. Después sale por otros tubos y vuelve al cuerpo de la persona. Para que se pueda hacer una hemodíalisis el paciente tiene que tener una entrada que permita conectar los tubos para que la sangre pasa a la máquina. Lo más común es que la diálisis se realice en una clínica aunque en ocasiones se puede hacer en el domicilio del paciente.

La hemodiálisis generalmente se hace 3 veces por semana y requiere entre 2 y 4 horas de tiempo. Usted puede leer, escribir, mirar televisión, conversar o dormir. Como complicaciones se pueden observar calambres musculares o caída de la tensión arterial. El paciente puede necesitar varios meses para acostumbrarse a la diálisis.

Preguntas que le pueden surgir durante la hemodiálisis:

  • ¿Es el mejor tratamiento para mí? ¿Porqué? En caso contrario, porqué no?
  • ¿Qué se siente durante la hemodiálisis? ¿Duele?
  • ¿Cuál es el tipo de acceso a la sangre que más me conviene?
  • ¿Podré continuar trabajando?
  • ¿Puedo hacer la hemodiálisis de noche si quiero continuar trabajando?
  • ¿Cuánto ejercicio debo hacer?
  • ¿Afectará la hemodiálisis mi vida sexual?

¿Qué es la diálisis peritoneal? (CAPD)

La diálisis peritoneal es otro procedimiento que como la hemodiálisis sustituye el funcionamiento de los riñones. Este tipo de diálisis aprovecha el recubrimiento interior del abdomen (peritoneo) para filtrar la sangre.

Cómo funciona:

Una solución llamada dializado se hace entrar en el abdomen del paciente por medio de un tubo especial. Horas mas tarde se hace salir el liquido al exterior. Durante el tiempo que el líquido estuvo en el vientre del paciente, los desechos y las sustancias tóxicas pasan de los pequeños vasos del peritoneo a la solución llamada dializado. A continuación se vuelve a introducir dializado nuevo en el abdomen y el proceso se vuelve a repetir.

El primer paso en la diálisis peritoneal es la colocación del tubo en el abdomen por un cirujano. Este tubo queda allí permanentemente y permite la entrada y salida del dializado del abdomen.

Existen tres tipos de diálisis peritoneal:

1. Diálisis peritoneal ambulatoria continua (CAPD). Es la forma más común. Puede realizarse en cualquier lugar limpio y bien iluminado. Con la CAPD la sangre está siendo limpiada todo el tiempo. El dializado va desde una bolsa de plástico hasta el abdomen. El catéter se cierra mientras el dializado está en el abdomen. Después de varias horas, el catéter se abre y el líquido vuelve a la bolsa llevando todas las sustancias tóxicas. La mayoría de las personas cambian la solución cuatro veces por día. La CAPD es una forma de autotratamiento, no requiere ni máquina ni ayudante al contrario que la CCPD y la IPD.

2. Diálisis peritoneal cíclica continua (CCPD). Es similar a la CAPD excepto que se conecta el catéter a una máquina que automáticamente llena y vacía el dializado del abdomen. Esto se hace de noche mientras en paciente duerme. El tratamiento dura entre 10 y 12 horas y se hace todas las noches.

3. Diálisis peritoneal intermitente (IPD). Emplea el mismo tipo de máquina que la CCPD para entrar y sacar el dializado del abdomen pero por lo general se hace en el hospital. El tratamiento se hace varias veces por semana, un total de 36-42 horas semanales. Las sesiones pueden durar hasta 24 horas. Generalmente la sesión tarda más que la de CCPD.

Como complicaciones de la diálisis peritoneal puede presentarse peritonitis (infección del peritoneo) si se llega a infectar el orificio por el cuál entra el catéter al abdomen. Hay que observar si aparece enrojecimiento o hinchazón alrededor del catéter. Hay que notar además si el dializado se vuelve turbio. Si observa estos signos debe avisar rápidamente a su médico.

La dieta para la diálisis peritoneal permite ingerir más sal y líquidos y permite comer más proteínas.

Preguntas que le pueden surgir durante la diálisis peritoneal:

  • ¿Es el mejor tratamiento para mí? ¿Porqué? En caso contrario, porqué no?
  • ¿Cuánto tiempo me llevará aprender a hacerme la diálisis peritoneal?
  • ¿Cómo se siente uno cuando se hace la díalisis peritoneal? ¿Duele?
  • ¿Cómo afectará la diálisis peritoneal mi tensión arterial?
  • ¿Cómo sabré si tengo peritonitis? ¿Cómo se trata la peritonitis?
  • Podré seguir trabajando si me hago diálisis peritoneal?
  • Cuánto ejercicio debo hacer?
  • ¿Me afectará mi vida sexual?

¿Qué es un trasplante de riñón?

La hemodiálisis y la diálisis peritoneal son tratamientos dirigidos a sustituir la función de los riñones que han dejado de funcionar. Estos tratamientos le permiten a usted vivir más tiempo y sentirse mejor, pero no son una cura de la insuficiencia renal terminal. Mientras que en la actualidad los pacientes con insuficiencia renal terminal viven más tiempo que nunca, a lo largo de los años se pueden presentar problemas severos. Los más frecuentes son: tensión arterial alta, anemia, trastornos en los huesos y lesiones de los nervios.

El trasplante de riñón es un procedimiento que consiste en colocar en el cuerpo un riñón sano proveniente de otra persona (familiar o un donante cadáver). Este riñón único cumple con todo el trabajo que los dos riñones enfermos no pueden hacer.

El cirujano colocará el riñón en el cuerpo del paciente cosiendo la arteria y la vena del riñón a una arteria y una vena del paciente (receptor) que generalmente es la arteria y vena ilíaca externa. La sangre pasa a través del nuevo riñón y produce la orina al igual que en los riñones sanos. El nuevo riñón podría comenzar a funcionar inmediatamente o podría tardar varias semanas en comenzar a producir orina. Los riñones del paciente se dejan en su lugar a menos que causen infección o aumento de la tensión arterial.

Para la realización del trasplante se busca que el riñón sea lo más compatible posible que la persona que lo va a recibir para intentar evitar el rechazo del nuevo órgano.

El tiempo que se tarda en encontrar un riñón varía por lo que se deben anotar los receptores en una lista de espera hasta que se encuentre el riñón que sea más compatible para él. La operación lleva entre 2 y 4 horas, dependiendo de la complejidad del caso y del estado de las arterias y las venas del paciente que lo va a recibir.

Siempre existe la posibilidad que el receptor rechace el riñón trasplantado, por lo que se deben administrar durante toda la vida medicamentos (inmunosupresores) para frenar la reacción del sistema inmunitario. En ocasiones estos medicamentos no evitan que el organismo rechace el riñón por lo que se debe retirar y el paciente debe volver a realizar algún tipo de diálisis hasta que se pueda realizar otro trasplante. 

Las complicaciones del tratamiento inmunosupresor es que al frenar el sistema inmunitario del individuo pueden condicionar la aparición de infecciones. Algunos de estos medicamentos pueden producir cataratas, acidez gástrica y trastornos de la articulación de la cadera, además pueden dañar el hígado o el riñón.

Preguntas que le pueden surgir durante la diálisis peritoneal:

  • ¿Es el mejor tratamiento para mí? ¿Porqué? En caso contrario, porqué no?
  • ¿Cuáles son las posibilidades de tener un trasplante exitoso?
  • ¿Cómo puedo averiguar si un miembro de mi familia pueden ser donantes?
  • ¿Cuáles son los riesgos que corre el miembro de mi familia que dona?
  • ¿Cuáles son los signos o síntomas de rechazo?
  • ¿Me afectará mi vida sexual?
  • ¿Cómo se siente uno cuando se presenta un rechazo del riñón?
  • Podré seguir trabajando si me hacen un trasplante?

Amiloidosis y enfermedad renal

Las proteínas son constituyentes normales del organismo, que circulan por la sangre y se encuentran ampliamente distribuidas en los músculos, órganos, huesos, pelo, etc.

En algunas ocasiones, las células producen proteínas anormales que se pueden acumular en algunos órganos formando depósitos (llamados amiloides) y causando enfermedades (amiloidosis). Existen varios tipos de proteínas que pueden formar depósitos amiloides por lo que pueden desarrollarse varios tipos de amiloidosis.

Dos de estos tipos se relacionan estrechamente con el riñón. En la amiloidosis primaria la producción anormal de proteína se produce en el riñón pudiendo causar insuficiencia renal; mientras que la amiloidosis relacionada con la diálisis es producida por una enfermedad renal.

Amiloidosis primaria

El organismo produce cantidades anormales de proteínas por lo que se producen múltiples depósitos de amiloides en varios órganos incluido el riñón. Estos depósitos de proteínas en el riñón impiden que pueda trabajar normalmente filtrando la sangre que pasa por ellos para eliminar los residuos del organismo como por ejemplo la urea.

La falta de eliminación de estos residuos altera el funcionamiento normal de otros órganos como son el corazón, tubo digestivo, pulmón y cerebro.

Una de las formas que existen para diagnosticar la amiloidosis es la presencia de proteínas en la orina lo que significa que el riñón no funciona correctamente ya que las proteínas no pueden pasar por los orificios de los filtros renales por tener un tamaño mayor. La confirmación de la amiloidosis se realiza tomando una pequeña biopsia del riñón en la que se observa con el microscopio que existen depósitos anormales de proteínas. 

No existe tratamiento específico y efectivo contra la amiloidosis. Algunos medicamentos como los empleados para el tratamiento del cáncer (Melfalan) y los corticoides pueden mejorar la función del riñón.

Amiloidosis relacionada con la diálisis

En los pacientes en los que los riñones no funcionan correctamente por lo que están recibiendo diálisis se puede formar en el organismo una proteína llamada beta-2-microglobulina que se unen entre sí formando cadenas largas que se pueden acumular en los órganos.

Este tipo de amiloidosis se observa en los pacientes que se encuentran en diálisis durante mas de 5 años y es mas frecuente en los individuos mayores. Los depósitos de beta-2-microglobulina se pueden acumular en los huesos, articulaciones, tendones, etc, produciendo mucho dolor y acumulación de líquido en las articulaciones, rotura de ligamentos y tendones y quistes en los huesos que pueden producir fracturas de los mismos. 

Aproximadamente la mitad de los casos que presentan amiloidosis relacionada con la diálisis pueden desarrollar una enfermedad llamada síndrome del túnel carpiano y que consiste en la acumulación de proteínas en las muñecas.

No existe cura para la amiloidosis relacionada con la diálisis aunque la realización de un trasplante renal puede evitar la progresión de la enfermedad.

Normas para prevenir el empeoramiento de la insuficiencia renal

Existe un número importante de pacientes, generalmente ancianos, que presentan insuficiencia renal leve. Al aumentar la expectativa de vida de la población general se incrementa considerablemente la incidencia de esta enfermedad, por lo que llega a representar un serio problema sanitario. 

Por ello, es de extrema importancia cualquier intervención médica que prevenga la progresión de la insuficiencia renal leve hacia las etapas de insuficiencia renal terminal que necesite diálisis. Como la enfermedad cardiovascular es la principal causa de complicaciones en los pacientes en diálisis, su control es uno de los principales objetivos en el manejo de esa población de pacientes. 

Los pacientes con insuficiencia renal leve deben tener en cuenta las siguientes normas:

  • Dieta baja en proteínas.
  • Corrección de las alteraciones del fósforo y el calcio.
  • Corrección de la anemia
  • Control de la tensión arterial.
  • Control de la proteinuria (eliminación de proteínas en la orina).
  • Dejar de fumar.
  • Control de las elevaciones del colesterol y triglicéridos.
  • Consumir productos anti-oxidantes