Enfermedades más comunes

Urología General

La hematuria es la presencia de glóbulos rojos o eritrocitos en la orina. En la hematuria microscópica, la orina es de color normal si se observa a simple vista, sin embargo, cuando se mira con el microscopio, se ven un número muy importante de eritrocitos. En la hematuria macroscópica la orina es de color rojo o del color de la coca cola.

Son muchas las enfermedades que pueden producir hematuria. Por ejemplo, el ejercicio intenso puede producir hematuria que desaparece en pocas horas. Muchas personas pueden presentar hematuria sin tener ninguna otra molestia. Sin embargo, como la hematuria puede ser ocasionada por un tumor o algún otro problema serio, se debería consultar a un urólogo en todos los casos.

Para encontrar la causa de la hematuria el urólogo solicitará una serie de pruebas tales como análisis de sangre y orina, urografía intravenosa y cistoscopia. En el análisis de orina, además de los glóbulos rojos, se pueden ver leucocitos (glóbulos blancos) que indicarían una infección en la orina. Otro hallazgo en el análisis de orina es la presencia de cilindros que son uu grupo de células que se disponen en formas que moldean los pequeños tubos del riñón y que indican que hay una daño en la función del mismo. 

El observar abundantes proteínas en la orina, también es indicativo de daño en la función de los riñones. El análisis de sangre puede mostrar niveles elevados de urea y/o creatinina (residuos que el cuerpo elimina a través de los riñones).

La urografía intravenosa consiste en una serie de fotografías realizadas después de inyectar en una vena del antebrazo una sustancia de contraste que se elimina por el riñón, de forma que se pueden observar los conductos (ureteres) que conectan el riñón con la vejiga. La urografía puede mostrar una piedra en el riñon, en el ureter o en la vejiga, un tumor (de riñón, ureter o vejiga) o un agrandamiento de la próstata.

La cistoscopia consiste en pasar por la uretra (conducto que comunica la vejiga con el exterior un aparato fino (metálico o flexible) con una luz fría en la punta que permite explorar toda la vejiga y la uretra. Esta prueba permite observar con mucho mayor detalle un tumor o una piedra que estén localizados en la vejiga.

El tratamiento de la hematuria dependerá de la causa que la haya producido.

Quistes simples en los riñones

Los quistes simples del riñón son bolsas que contienen líquido. Los quistes simples son las formas más comunes de quistes del riñón. Se considera que después de los 50 años de edad, la mitad de las personas los tienen, aunque no presenten ninguna molestia.

Aunque no se sabe exactamente por qué se producen, se acepta que no son de causa hereditaria. Pueden ser únicos o múltiples y pueden observarse en uno o en los dos riñones. Se desarrollan a partir de los pequeños conductos del riñón.

Lo más frecuente es que no produzcan molestias y que no dañen el riñón. Sin embargo, en algunos casos, si el quiste crece y comprime a otros órganos puede producir dolor. Menos frecuentemente, el quiste puede infectarse, presentar sangrado o producir aumento de la tensión arterial.

Es muy probable que el quiste se encuentre al realizar alguna fotografía del riñón, como sucede si se hacen ecografías o un escáner (tomografía computarizada). Si no existen complicaciones no se necesita ningún tratamiento. Si por el contrario, los quistes son muy grandes (mayores de 10 o 15 centímetros de diámetro) y producen síntomas deberían ser tratados.

El tratamiento inicial consiste en pinchar el quiste a través de la piel guiándose con una ecografía para vaciar su contenido e inyectar en su interior una sustancia que favorece la retracción. Si esto no es efectivo y el quiste se vuelve a desarrollar el paciente debería ser operado. 

Vejiga neurógena

Para que el aparato urinario funcione bien, los músculos y los nervios deben trabajar juntos para almacenar la orina en la vejiga y luego dejarla salir en el momento oportuno. Los nervios llevan los mensajes desde la vejiga hasta el cerebro informando que la vejiga está llena de orina. Además, los nervios llevan mensajes desde el cerebro hasta el músculo de la vejiga para que este se contraiga con lo que se consigue que la vejiga quede vacía. En la vejiga neurógena, los nervios que llevan los mensajes no trabajan correctamente.

La vejiga neurógena puede producir diferentes tipos de problemas. Puede producir escape de orina si los músculos que mantienen la orina en la vejiga se contraen con demasiada fuerza o mas veces de lo necesario. En otras personas una vejiga neurógena puede significar que los músculos que producen la salida de la orina no actúen correctamente con lo que la orina queda almacenada (retención crónica). Si la vejiga queda muy llena de orina, ésta puede regresar a los riñones (reflujo vesicoureteral) y lesionarlo. Si la vejiga no se vacía completamente se puede producir una infección de orina.

Una vejiga neurógena se puede producir por varios mecanismos como son: traumatismos de cerebro o de médula espinal, diabetes, enfermedades del sistema nervioso como el Parkinson, derrames cerebrales, infecciones del cerebro o de la médula, envenenamiento con metales pesados, etc. Algunos niños pueden nacer con problemas en los nervios (espina bífida, meningocele, etc).

Si se sospecha una vejiga neurógena, se debe realizar un examen del sistema nervioso y de la vejiga. Se tomarán radiografías del craneo y de la columna vertebral. Se puede realizar además un electroencefalograma en el cual se colocan unos cables en la cabeza para estudiar el funcionamiento del cerebro. Para estudiar los nervios de la vejiga, lo más probable es que se deba realizar un estudio urodinámico que consiste en colocar una pequeña sonda (tubo) en la vejiga con la cual se miden las presiones que se producen durante su funcionamiento.

El tratamiento de la vejiga neurógena dependerá de la causa que la haya provocado y del tipo de alteración que provoque en la vejiga. Si el problema es la retención de orina (la vejiga no se vacía), será necesario la colocación de sondas (tubos) a intervalos regulares para sacar la orina. Si el problema es que los músculos de la vejiga se contraen con mucha fuerza y más veces de lo necesario se necesitarán medicamentos que reduzcan su actividad.

Complicaciones de la hiperplasia benigna de próstata

¿ Cuales son ?

1- Divertículos vesicales. El crecimiento de la próstata y la obstrucción que produce sobre la uretra lleva a que el músculo de la vejiga (detrusor) aumente la fuerza que realiza para vaciarse. Ello produce "hernias" del recubrimiento interno de la vejiga (mucosa) que pueden llegar a tener varios centímetros de diámetro en casos con varios años de obstrucción.

2- Retención aguda de orina. Es la incapacidad de poder orinar producida por la obstrucción mantenida durante varios meses o años. Se puede presentar tras períodos de tiempo prolongados sin orinar como sucede en viajes. El paciente debe acudir a un Centro Asistencial donde se colocará una sonda (tubo) en la vejiga para extraer la orina.

3- Litiasis vesical (cálculo). La obstrucción producida por el crecimiento de la próstata impide que la vejiga se vacíe completamente por lo que los cristales que se eliminan en la orina se concentren hasta formar una o varias piedras que pueden alcanzar un tamaño de varios centímetros.

4- Hematuria (sangre en la orina). Se produce por la rotura de venas dilatadas que muchas veces se presentan en casos con agrandamiento de la próstata. Sin embargo también puede ser debida a otras enfermedades de la vejiga o los riñones.

5- Infecciones de orina frecuentes. La imposibilidad de vaciar completamente la vejiga favorece el crecimiento de bacterias produciendo una cistitis si afecta solo la vejiga, una prostatitis si afecta la próstata, una orquiepididimitis si afecta el testículo y el epidídimo o una pielonefritis si afecta el riñón. En las tres últimas se produce fiebre elevada.

6- Insuficiencia renal. Si la obstrucción urinaria se mantiene durante muchos años, el crecimiento de la próstata puede llegar a producir daño en la función de los riñones al no poder estos filtrar correctamente y eliminar los tóxicos del organismo.

7- Otras (Hernias, hemorroides). El aumento de la fuerza que realiza el paciente con el vientre para poder orinar puede llevar a la producción de hernias en las ingles o hemorroides.

¿ Como se evita su aparición ?

Consulte a su médico periódicamente a partir de los 50 años o ante la aparición de cualquier síntoma urinario.

Recuerde que no es normal:

  1. levantarse a orinar mas de una vez por la noche
  2. orinar mas de 4-5 veces durante el día 
  3. orinar con chorro fino y entrecortado
  4. presentar urgencia para orinar o escape de la orina 
  5. sentir escozor o quemazón al orinar
  6. orinar sangre

Si usted presenta alguno de estos síntomas, puede tener una enfermedad protática que necesite tratamiento médico

Condilomas genitales

Son verrugas que aparecen en los genitales o en la región anal de los hombres y mujeres. Son causados por un virus llamado Virus del Papiloma Humano que se contrae por contacto sexual directo con una persona portadora de dicho virus. Muchos portadores son asintomáticos (no saben que tienen el virus y no presentan condilomas). 

En muchas ocasiones el diagnóstico es obvio ya que se pueden observar los condilomas en el pene o en la vagina. Sin embargo, en ocasiones los condilomas no se pueden observar sin la ayuda de una lupa para aumentar su tamaño. Una de las formas de ponerlos de manifiesto es mojando el área sospechosa con ácido acético al 5% y mirando con una lupa la zona después de 10 minutos. La desnaturalización de las proteínas que produce el ácido acético hace que la zona se vea blanquecina si existen condilomas. 

Uno de los problemas producidos por los condilomas es la relación que tienen con la aparición de cáncer de cuello uterino en la mujeres, por lo que las mujeres con condilomas o las mujeres cuyas parejas presentan condilomas deberían someterse mas frecuentemente a revisiones ginecológicas.

Tratamiento: Uno de los tratamientos consisten en la aplicación de podofilina o ácido tricloroacético. Una forma mas agresiva de tratamiento es la extirpación quirúrgica con coagulación eléctrica o la aplicación de láser. Otros tratamientos incluyen el interferón, 5-fluoracilo o congelación con nitrógeno líquido.

La erradicación completa de los condilomas puede ser difícil ya que n o siempre se pueden visualizar todas las lesiones.

Hematuria (sangre en la orina)

La hematuria es la presencia de glóbulos rojos o eritrocitos en la orina. En la hematuria microscópica, la orina es de color normal si se observa a simple vista, sin embargo, cuando se mira con el microscopio, se ven un número muy importante de eritrocitos. En la hematuria macroscópica la orina es de color rojo o del color de la coca cola.

Son muchas las enfermedades que pueden producir hematuria. Por ejemplo, el ejercicio intenso puede producir hematuria que desaparece en pocas horas. Muchas personas pueden presentar hematuria sin tener ninguna otra molestia. Sin embargo, como la hematuria puede ser ocasionada por un tumor o algún otro problema serio, se debería consultar a un urólogo en todos los casos.

Para encontrar la causa de la hematuria el urólogo solicitará una serie de pruebas tales como análisis de sangre y orina, urografía intravenosa y cistoscopia. En el análisis de orina, además de los glóbulos rojos, se pueden ver leucocitos (glóbulos blancos) que indicarían una infección en la orina. Otro hallazgo en el análisis de orina es la presencia de cilindros que son uu grupo de células que se disponen en formas que moldean los pequeños tubos del riñón y que indican que hay una daño en la función del mismo. 

El observar abundantes proteínas en la orina, también es indicativo de daño en la función de los riñones. El análisis de sangre puede mostrar niveles elevados de urea y/o creatinina (residuos que el cuerpo elimina a través de los riñones).

La urografía intravenosa consiste en una serie de fotografías realizadas después de inyectar en una vena del antebrazo una sustancia de contraste que se elimina por el riñón, de forma que se pueden observar los conductos (ureteres) que conectan el riñón con la vejiga. La urografía puede mostrar una piedra en el riñon, en el ureter o en la vejiga, un tumor (de riñón, ureter o vejiga) o un agrandamiento de la próstata.

La cistoscopia consiste en pasar por la uretra (conducto que comunica la vejiga con el exterior un aparato fino (metálico o flexible) con una luz fría en la punta que permite explorar toda la vejiga y la uretra. Esta prueba permite observar con mucho mayor detalle un tumor o una piedra que estén localizados en la vejiga.

El tratamiento de la hematuria dependerá de la causa que la haya producido.