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Unidad de disfunción eréctil

Test de autoevaluación

La impotencia sexual, es la incapacidad para mantener una erección que permita el acto sexual. Algunos médicos usan el término de “disfunción eréctil” para diferenciarla de otros problemas que afectan la relación sexual como son la falta de deseo sexual o los problemas de la eyaculación.

Dentro del nombre de impotencia sexual se agrupan un amplio abanico de alteraciones que varía entre la incapacidad total para tener una erección hasta los que casos que tienen erección pero que se mantiene poco tiempo o que no tiene la suficiente fuerza como para realizar la penetración.

Generalmente la impotencia sexual tiene una causa física como son una enfermedad, lesión traumática (cirugía) o el efecto indeseable de algún medicamento. Cualquier lesión que altere la llegada de sangre al pene, puede ocasionar impotencia. La impotencia sexual, se presenta con una frecuencia de 5% en los varones a los 40 años de edad hasta 15-25% en los de 65 años o más.

Los trastornos de la erección, que afectan a mas de 2.000.000 de españoles, impiden una actividad sexual normal dando lugar a problemas familiares y personales que pueden tener una fácil solución. Como cualquier otra enfermedad la disfunción eréctil debe ser diagnosticada y tratada adecuadamente. No debemos conformarnos con tomar VIAGRA sin saber porqué.

El objetivo principal del médico será revisar su salud, determinar el por qué ocurre el problema y en qué grado y así indicar la manera más eficaz para su solución.

La gran mayoría de hombres con problemas de erección pueden recibir diferentes tratamientos, todos ellos eficaces y seguros si se toman siguiendo los consejos del médico, y pueden llegar a solucionar el problema.
El tratamiento debe basarse primero en la identificación de las causas que producen la disfunción eréctil.

Métodos sencillos, pero muy eficaces como:

  • Ecografía Color
  • Ecodopler Color
  • Cavernosografía
  • Rigi-Scan
  • Fármacos Vasoactivos
  • Estudios Endocrinológicos
  • Estudios Neurológicos

Estos métodos nos ayudarán a conocer nuestro problema y darle una solución eficaz.

Preguntas y respuestas

¿Cómo se produce la erección?

El pene tiene dos cámaras cilíndricas que corren todo a lo largo del mismo que se llaman cuerpos cavernosos y que están formados por un tejido esponjoso que contiene músculo y unos espacios amplios por los que circula la sangre. Los cuerpos cavernosos están rodeados por una membrana rígida llamada túnica albugínea. Entre los dos cuerpos cavernosos se encuentra otro cilindro por el interior del cual pasa la uretra y que se llama cuerpo esponjoso. La erección comienza con la estimulación sensitiva o mental.

Los estímulos desde los nervios localizados en el pene o desde el cerebro producen la relajación de los músculos que se encuentran en el cuerpo cavernoso. Esta relajación permite que la sangre entre en los cuerpos cavernosos y llene los espacios. La sangre produce presión en los cuerpos cavernosos, haciendo que estos se dilaten y se pongan rígidos. Cuando los músculos del cuerpo cavernosos se contraen, se detiene la entrada de sangre y el pene se pone blando. La falla en cualquiera de los pasos mencionados previamente producirá impotencia.

¿Qué produce la impotencia sexual?

Aproximadamente el 70% de los casos con impotencia sexual presentan alguna de estas enfermedades: diabetes, insuficiencia de los riñones, alcoholismo crónico, esclerosis múltiple, arteriosclerosis o enfermedades de las arterias. Entre el 35 y 50 por ciento de los varones diabéticos presentan impotencia sexual. Las operaciones por cáncer de vejiga o próstata también pueden producir impotencia al lesionar los nervios erectores (nervios de la erección) que se encuentran inmediatamente por detrás de la próstata y de la vejiga.

Los medicamentos que pueden producir impotencia son: antidepresivos, tranquilizantes, antiulcerosos (cimetidima, ranitidina, omeprazol), medicamentos para la tensión arterial, antialérgicos. Hasta 20% de los casos de impotencia sexual pueden ser causados por factores psicológicos (stress, ansiedad, culpa, depresión, baja autoestima, miedo al fracaso sexual, etc). Otras causa de impotencia son el tabaco o las alteraciones hormonales.

¿Cómo se diagnostica la impotencia sexual?

El interrogatorio y el examen físico ayudan a definir el grado y la naturaleza de la impotencia. Se debe interrogar al paciente sobre antecedentes de cirugías en la pelvis, ingesta de medicamentos, alcoholismo severo, etc.

El examen físico puede mostrar alteración en la distribución del pelo lo que puede indicar problemas hormonales. La ausencia de los pulsos en las arterias femorales puede indicar problemas en las arterias. La incurvación del pene podría indicar la presencia de una enfermedad de Peyronie.

La impotencia sexual producida por enfermedades sistémicas como la diabetes o la insuficiencia renal puede ser diagnosticada con una análisis completo de sangre y orina. En casos con escaso deseo sexual, se puede observar un descenso en la testosterona (hormona masculina). La confirmación de que estamos frente a una impotencia sexual de causa orgánica y no psicógena se realiza con un test nocturno que mide la presencia de erecciones espontáneas durante el sueño. La presencia de erecciones normales con este test inclina el diagnóstico hacia una causa psicológica. Una consulta psicológica es de gran importancia en la evaluación de estos pacientes.

Chequeo y diagnóstico

Métodos sencillos, pero muy eficaces como:

  • Ecografía Color
  • Ecodopler Color
  • Cavernosografía
  • Rigi-Scan
  • Fármacos Vasoactivos
  • Estudios Endocrinológicos
  • Estudios Neurológicos

Estos métodos nos ayudarán a conocer nuestro problema y darle una solución eficaz.

Preguntas y respuestas

¿Cómo se produce la erección?

El pene tiene dos cámaras cilíndricas que corren todo a lo largo del mismo que se llaman cuerpos cavernosos y que están formados por un tejido esponjoso que contiene músculo y unos espacios amplios por los que circula la sangre. Los cuerpos cavernosos están rodeados por una membrana rígida llamada túnica albugínea. Entre los dos cuerpos cavernosos se encuentra otro cilindro por el interior del cual pasa la uretra y que se llama cuerpo esponjoso. La erección comienza con la estimulación sensitiva o mental.

Los estímulos desde los nervios localizados en el pene o desde el cerebro producen la relajación de los músculos que se encuentran en el cuerpo cavernoso. Esta relajación permite que la sangre entre en los cuerpos cavernosos y llene los espacios. La sangre produce presión en los cuerpos cavernosos, haciendo que estos se dilaten y se pongan rígidos. Cuando los músculos del cuerpo cavernosos se contraen, se detiene la entrada de sangre y el pene se pone blando. La falla en cualquiera de los pasos mencionados previamente producirá impotencia.

¿Qué produce la impotencia sexual?

Aproximadamente el 70% de los casos con impotencia sexual presentan alguna de estas enfermedades: diabetes, insuficiencia de los riñones, alcoholismo crónico, esclerosis múltiple, arteriosclerosis o enfermedades de las arterias. Entre el 35 y 50 por ciento de los varones diabéticos presentan impotencia sexual. Las operaciones por cáncer de vejiga o próstata también pueden producir impotencia al lesionar los nervios erectores (nervios de la erección) que se encuentran inmediatamente por detrás de la próstata y de la vejiga.

Los medicamentos que pueden producir impotencia son: antidepresivos, tranquilizantes, antiulcerosos (cimetidima, ranitidina, omeprazol), medicamentos para la tensión arterial, antialérgicos. Hasta 20% de los casos de impotencia sexual pueden ser causados por factores psicológicos (stress, ansiedad, culpa, depresión, baja autoestima, miedo al fracaso sexual, etc). Otras causa de impotencia son el tabaco o las alteraciones hormonales.

¿Cómo se diagnostica la impotencia sexual?

El interrogatorio y el examen físico ayudan a definir el grado y la naturaleza de la impotencia. Se debe interrogar al paciente sobre antecedentes de cirugías en la pelvis, ingesta de medicamentos, alcoholismo severo, etc.

El examen físico puede mostrar alteración en la distribución del pelo lo que puede indicar problemas hormonales. La ausencia de los pulsos en las arterias femorales puede indicar problemas en las arterias. La incurvación del pene podría indicar la presencia de una enfermedad de Peyronie.

La impotencia sexual producida por enfermedades sistémicas como la diabetes o la insuficiencia renal puede ser diagnosticada con una análisis completo de sangre y orina. En casos con escaso deseo sexual, se puede observar un descenso en la testosterona (hormona masculina). La confirmación de que estamos frente a una impotencia sexual de causa orgánica y no psicógena se realiza con un test nocturno que mide la presencia de erecciones espontáneas durante el sueño. La presencia de erecciones normales con este test inclina el diagnóstico hacia una causa psicológica. Una consulta psicológica es de gran importancia en la evaluación de estos pacientes.

Test Internacional de función Eréctil (IIEF) contesta sinceramente a las siguientes preguntas

¿Con qué frecuencia logró una erección durante la actividad sexual?

Cuando tuvo erecciones con la estimulación sexual, ¿con qué frecuencia fue suficiente la rigidez para la penetración?

Al intentar una relación sexual, ¿con qué frecuencia logró penetrar a su pareja?

¿Con qué frecuencia logró mantener la erección después de la penetración?

Durante la relación sexual, ¿cual fué el grado de dificultad para mantener la erección hasta completar la relación sexual?

¿Cuántas veces intentó una relación sexual?

Cuando intentó una relación sexual, ¿con qué frecuencia resultó satisfactoria para usted?

¿Cuánto ha disfrutado de la relación sexual?

Durante la estimulación o la relación sexual, ¿con qué frecuencia eyaculó?

Durante la estimulación o la relación sexual, ¿con qué frecuencia tuvo una sensación de orgasmo (con o sin eyaculación)?


Las siguientes preguntas se refieren al deseo sexual, definido como una sensación que puede ser un deseo de tener una experiencia sexual (por ejemplo, masturbación o relación sexual), un pensamiento sobre una relación sexual o un sentimiento de frustración por no tener una relación sexual.

¿Con qué frecuencia ha sentido un deseo sexual?

¿Cómo calificaría su nivel de deseo sexual?

¿Cuál ha sido el grado de satisfacción con su vida sexual en general?

¿Cuál ha sido el grado de satisfacción con la relación sexual con su pareja?

¿Cómo calificaría la confianza que tiene en poder lograr y mantener una erección?


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