Un nuevo enfoque en el tratamiento del cáncer de próstata poco agresivo y localizado
Cada año, miles de hombres son diagnosticados de cáncer de próstata, el tumor más frecuente en varones mayores de 50 años. Pero no todos los cánceres de próstata requieren tratamiento inmediato. De hecho, para muchos pacientes con tumores poco agresivos, un enfoque conocido como vigilancia activa se está consolidando como una alternativa segura, eficaz y menos invasiva que la cirugía o la radioterapia.
El objetivo es evitar el sobretratamiento y los efectos secundarios que estas técnicas pueden producir, sin poner en riesgo la vida del paciente.
La vigilancia activa consiste en monitorizar de cerca a los pacientes con cáncer de próstata de bajo riesgo sin aplicar un tratamiento inmediato. El objetivo es intervenir solo si el tumor muestra signos de progresión.
Este enfoque incluye:
En otras palabras: no hacer nada por ahora… pero observando y manteniendo el control del paciente de forma estricta.
La cirugía y la radioterapia pueden curar el cáncer, pero también pueden acarrear efectos secundarios significativos, como incontinencia urinaria, disfunción eréctil o problemas digestivos. Por otra parte, en muchos casos el cáncer de próstata crece tan lentamente que nunca llegaría a afectar la vida del paciente.
Según datos del Johns Hopkins Brady Urological Institute, hasta un 50% de los pacientes en vigilancia activa nunca necesitarán tratamiento radical.
Aunque no siempre es recomendable incluir datos complejos, en este caso resulta relevante aportar cifras orientativas.
Un metaanálisis publicado en JAMA Oncology en 2023, que revisó más de 20 estudios internacionales, arrojó los siguientes resultados:
Estos datos respaldan la vigilancia activa como una opción válida, segura y respaldada por la evidencia científica.
Se ha desarrollado un modelo de riesgo dinámico que permite adaptar la vigilancia activa a cada paciente, en tiempo real. Su propuesta, presentada en 2024 en el Congreso Europeo de Urología, se basa en:
Puede parecer complejo, pero se trata de análisis que realizan el urólogo y el patólogo, sin suponer una carga adicional relevante para el paciente.
Con ello, podemos clasificar a los pacientes con cáncer de próstata en:
Este enfoque permite evitar biopsias innecesarias y reducir la ansiedad del paciente al ofrecer pronósticos más precisos.
Sin modificar las indicaciones, es importante destacar:
La clave es una selección adecuada del paciente y un seguimiento riguroso.
No. La vigilancia activa está indicada en casos de:
Para tumores de alto riesgo o localmente avanzados, se sigue recomendando el tratamiento radical.
La vigilancia activa representa un cambio de paradigma: pasar de una medicina intervencionista a una medicina prudente y personalizada. Con el nuevo enfoque apoyado en inteligencia artificial y análisis molecular, esta estrategia se vuelve aún más precisa.
Gracias a estos avances, miles de hombres pueden vivir sin miedo, sin efectos secundarios y sin tratamientos innecesarios, confiando en la ciencia para decidir cuándo actuar… y cuándo no es necesario.
Es recomendable consultar con su médico o con un urólogo si presenta alguna de estas situaciones:
Mensaje clave:
Consultar no significa tratar ni operar. El objetivo es detectar a tiempo los problemas que requieren atención y evitar intervenciones innecesarias.
Dr. Lloret Giménez
Departamento de Urología – Hospital Vithas Medimar
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